Los hábitos alimenticios de la madre son importantes durante la lactancia. En este período, el bebé necesita de mucha  energía y nutrientes escenciales para lograr un crecimiento rápido y el desarrollo de sus tejidos, órganos y funciones.

La lactancia es un estado muy exigente para la madre con un requerimiento energético considerablemente mayor que la del embarazo. Se estima que la energía necesaria para producir 1 L de leche es de aproximadamente 700 kcal, y la leche secretada en 4 meses de lactancia exclusiva representa una cantidad de energía aproximadamente equivalente al costo energético total del embarazo. Aunque es bien sabido que parte de este requerimiento proviene de los nutrientes almacenados por la madre durante el embarazo e inclusive antes de éste, existe la necesidad de que las madres lactantes aumenten su ingesta de alimentos para cumplir con los elevados requerimientos de energía y micronutrientes.


El valor nutricional de la leche materna varía dependiendo de la fase de lactancia, hora del día o de la noche, duración de la succión del pecho  o del momento de la sesión de extracción.   El estado nutricional de la madre que amamanta también puede afectar la densidad energética y contenido de nutrientes.


La grasa es el macronutriente más variable en la leche materna. Se ha visto que el contenido de grasa varía según el estado de nutrición de la madre. En un estudio realizado en Polonia en 2018 se observó que el Indice de masa corporal (IMC) está relacionado con la concentración de grasa y con la densidad energética de la leche humana. Entre mayor sea el IMC de la madre, mayor concentración de grasa, por lo tanto mayor densidad energética.

En estudios realizados entre 2015 y 2017 encontraron que un mayor porcentaje de masa grasa, pero no IMC, se asocia con concentraciones de proteína más altas en la leche materna. Hay que recordar que en el tercer trimestre de embarazo el cuerpo de la madre forma una reserva de masa grasa, 76% de esta reserva es grasa subcutánea que usará en lactancia.

En el caso de muchos minerales, el lactante está bien protegido por los procesos homeostáticos maternos, de modo que una deficiencia moderada o una ingesta  excesiva no alteran significativamente los niveles de estos micronutrientes en la leche materna.  Existen algunas excepciones, el selenio es una de ellas. La concentración de selenio en la leche materna se correlaciona con la ingesta de selenio en la dieta de la madre, al igual que el yodo y que el zinc.

Respecto al calcio, hay poca evidencia que sugiera que existe una asociación significativa entre la ingesta de calcio de la madre y los niveles en la leche materna. Tampoco hay evidencia que sugiera que los suplementos eviten la pérdida ósea durante la lactancia. De lo que sí hay evidencia es de el ejercicio físico, sobre todo ejercicio de impacto moderado a alto (antes y después del embarazo) para fortalecer la densidad ósea.

La concentración de muchas vitaminas en la leche materna depende del estado vitamínico de la madre, y las deficiencias maternas dan lugar a deficiencias en el lactante. Se ha visto que bebés de  madres vegetarianas y veganas tienen una ligera deficiencia de vit B12 al nacer y esta deficiencia continúa durante la lactancia materna si no hay una correcta suplementación.

La deficiencia de vit D en las madres embarazadas y lactantes es común, lo que puede conducir a una disminución de las concentraciones de la leche materna. La transferencia de vitamina D materna a la leche materna es escasa; por lo tanto, la suplementación de la madre para elevar los niveles de vitamina D en la leche materna es ineficaz, sigue siendo necesaria la suplementación directa al lactante.

Cuidar la alimentación de la madre en lactancia es importante pero no es suficiente, se tiene que prestar especial atención a la alimentación antes y durante el embarazo, para asegurar las reservas adecuadas tanto de macro nutrimentos como de micro nutrimentos y asegurar un estado de nutrición óptimo en la madre durante su lactancia.

Lic. Alejandra Gutiérrez Paez

Lic. en Nutrición y Ciencia de los Alimentos

Diplomado en Nutrición Clínica Perinatal y Pediátrica

Referencias:

  • Bzikowska1 A, Czerwonogrodzka A , Weker  H , Wesołowska A. (2018) Correlation Between Human Milk Composition And Maternal Nutritional Status.Recuperado el 22 de agosto del 2020 de https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30525326/
  • Bravi F, Wiens F, Decarli A, Dal Pont A, Agostoni C, Ferraroni M. (2016) Impact of maternal nutrition on breast milk composition: a systematic review. Recuperado el 22 de agosto del 2020 de https://academic.oup.com/ajcn/article/104/3/646/4668536


Related Posts